5 hitos de la educación sexual de los 80’s y los 90’s

La edpóntelo pónseloucación sexual ha evolucionado mucho a lo largo de las últimas décadas: de la inexistencia a la lucha aun hoy en día por una buena educación afectivosexual que promueva una sexualidad plena y sana. Ha habido muchos cambios, pero si tienes más de 25 años, seguro que recuerdas uno o más de estos momentos clave de la educación sexual de la juventud española de los 80 y los 90.

1.- ¿Qué me está pasando?

El libro de Peter Mayle, que prometía dar respuesta a “algunas de las preguntas más embarazosas del mundo”, se convirtió en todo un clásico. Se trataba de una guía sobre la pubertad dirigida para preadolescentes, y con lenguaje sencillo y una divertida estética ochentera te relataba los diferentes cambios a los que nos vemos enfrentados a medida que pasamos de niños a adolescentes: el desarrollo físico, la sexualidad, los cambios de relación con el sexo opuesto… (sí, tremendamente heteronormativo, pero qué se le va a hacer, eran otros tiempos)

Tenía algunas perlas (recuerdo, por ejemplo, que decía que la mayoría de mujeres se ponen de mal humor durante la menstruación) pero también es verdad que era muy ameno, y que era del poco material educativo al respecto que circulaba por aquel entonces por colegios y bibliotecas municipales.

2.- Érase una vez… la vida

Para otros muchos, la excelente serie divulgativa de Albert Barrillé, Érase una vez, fue prácticamente la única cosa parecida a educación sexual entre el cuento de las abejitas (o alguna de sus mil variantes) y las charlas educativas que se daban en los institutos.

La serie de animación, que llegó a España a finales de los ochenta, dedicó al nacimiento el segundo capítulo de la temporada acerca de La vida. El episodio relataba con genial sencillez desde la unión del óvulo y el espermatozoide hasta el nacimiento, pero al no ir acorde con su línea de producción tampoco iba más allá.

3.- Sí da, no da

En España, esta campaña de finales de los ochenta y principio de los noventa nos enseñaba de forma simpática y sencilla cómo se contagia el VIH, y cómo no. Buscaba no sólo ponerle freno a la epidemia de contagios, sino también frenar las falsas creencias y la estigmatización de los seropositivos.

4.- Póntelo, pónselo

El “Póntelo, pónselo” es un lema que afortunadamente tenemos grabado a fuego todos los que, pequeños o grandes, veíamos la televisión allá por principios de los 90. Esta campaña tuvo un gran valor, no sólo por su gran calado, sino por dirigirse especialmente al sector más joven, promoviendo y desestigmatizando el uso del preservativo.

5.- ¿En tu casa o en la mía?

Ya a finales de los 90, las cuatro temporadas del programa de Lorena Berdún en Los 40 principales marcaron historia para una generación: por primera vez se hablaba de sexo sin tabúes y con naturalidad, y sobre todo con fundamento. La sexóloga nos tenía a todos pegados a la radio, y noche a noche ponía su granito de arena para promover una buena educación sexual y para resolver las dudas de los oyentes.

 

¿Y vosotros? ¿Os acordabais de todos, tenéis más ejemplos? ¿Sois de otra generación y tenéis otros momentos clave de la educación sexual? Como siempre, os esperamos en los comentarios 😉

 

Eugenia Cames

 

Eugenia Cames es sexóloga y formadora de Sex Academy Barcelona

Si te ha gustado, ¡comparte!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePin on Pinterest

Comments

  1. La campaña “póntelo, pónselo” fue mítica, como dices, creo que hay una generación entera que tenemos grabado a fuego ese mensaje.
    ¿Qué puedo decir de ” en tu casa o en la mía”? A mí me marcó tanto Lorena Berdún que abandoné la idea de estudiar historia y me decanté por la psicología, para poder algún día hablar de sexo como ella lo hizo en su momento, y lo sigue haciendo. En ello ando, jajaja
    Un saludo

  2. Eugenia Cames

    Algo parecido me pasó a mí… Creo que Lorena Berdún puso el granito de arena para que muchos de nosotros acabáramos trabajando en esto, qué bonito tener algo de origen en común. ¡Un saludo, MaryAsexora!