¿Compañeros de cama o de piso?

pareja divertidaCuando iniciamos una relación de pareja, generalmente, el amor que nos ocupa se caracteriza por la magia del enamoramiento; periodo de tiempo en el que está presente la seducción, la ilusión, la novedad, el deseo, la pasión… Influenciados por esa fuerte química entre ambos miembros, solemos tener relaciones sexuales muy a menudo, y tendemos a creer que el sexo fluirá por sí mismo a lo largo de toda la relación. Pero lo cierto es que con el paso del tiempo, nos acostumbramos el uno al otro, y si no cuidamos nuestro deseo, éste se acabará atenuando. Con la convivencia todo esto se acentúa.

En nuestra vida diaria solemos tener una rutina, unos horarios establecidos, unas obligaciones, unas citas, etc., que hacen que no invirtamos y dediquemos todo el tiempo que querríamos a nuestra relación de pareja ni a nuestra sexualidad. Llegamos cansados a casa después del ajetreo de todo el día, y lo último que nos apetece es tener relaciones sexuales. Vamos poniendo excusas y retrasando el momento, hasta que ese momento no llega, convirtiéndonos más en compañeros de piso que de cama.

Y es que, aunque resulte difícil encontrar tiempo para la pareja, es importante hablar de la relación abiertamente, y ver qué aspectos son los que funcionan y los que no, para poder mejorar la calidad del vínculo afectivo. Además, es una buena oportunidad para transmitirle al otro nuestros deseos, necesidades, lo que nos gusta, nos atrae, nos excita…La asertividad sexual tiene un papel fundamental.

Debemos tener en cuenta que la convivencia en pareja supone familiaridad, seguridad, predictibilidad… y todo esto, en muchas ocasiones, no estimula al deseo. Así que, ¡está en nuestras manos empezar a cambiarlo! Para ello, es necesario romper con la monotonía, tratando de no seguir siempre los mismos patrones y salir de lo excesivamente previsible, introduciendo poco a poco los factores de novedad, sorpresa, aventura y misterio en nuestra relación de pareja, para así generar curiosidad y mantener viva la “chispa” y la pasión en ésta.

Una magnífica idea es pactar días para estar juntos y compartir momentos. Reservaros una noche, una tarde, un día entero o un fin de semana para quedar y tener una cita. Podéis planificar cosas distintas como pequeñas escapadas, salir a bailar, disfrutar de una buena cena íntima, realizar actividades excitantes y que os apasionen…

Y en el sexo, ¿por qué no fomentar la creatividad y la imaginación? Introducir pequeños detalles en el escenario habitual puede reactivar la atención y fomentar el cuidado de uno de los aspectos más íntimos. Por ejemplo, una cita prometedora en algún lugar inesperado, una caricia sensual, un post-it atrevido, una llamada cargada de erotismo…

Además, podemos realizar actividades sugerentes que siempre nos habían atraído y no nos habíamos atrevido a probar antes: compartir nuestras fantasías más eróticas, introducir juguetes sexuales en nuestros encuentros, jugar con los cinco sentidos para descubrir nuevas sensaciones, ver una película erótica juntos, hacer el amor fuera del dormitorio, leer un relato erótico, experimentar los juegos de rol, darse un baño de espuma relajante, realizar un masaje erótico… En definitiva, ¡Experimentar, jugar y disfrutar de una sexualidad amplia y variada dando rienda suelta a la imaginación!

Una sexualidad satisfactoria requiere tiempo y dedicación por lo que es muy importante, de vez en cuando, llegar a casa e intentar dejar a un lado las preocupaciones del día a día y el estrés, y cuidar y mimar nuestra relación de pareja, nuestra sexualidad y nuestro placer.

El hecho de romper con la monotonía y generar buenos momentos con nuestra pareja va a reforzar la intimidad, la comunicación, la confianza y la complicidad, y todo ello va a permitir reconectar con nuestra pareja y despertar poco a poco el deseo.

Mar Puigmartí

Mar Puigmartí es sexóloga y colaboradora de Sex Academy Barcelona

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