Felación para dummies

Piruleta condónCada hombre es un mundo, a cada uno le gusta el sexo oral de una manera, tienen diferentes gustos y sensibilidades, ¡que también pueden cambiar según el día! Aunque el tema es extenso -da para un libro- hay aspectos que son básicos y que te podrán servir para hacer gozar a cualquier hombre con una fellatio inolvidable. Es cuestión de actitud y también de técnica.

 

  • Conoce bien la anatomía masculina. ¿Piensas que el pene de tu pareja simplemente es “un pene”? ¡Error! Existen zonas más sensibles que otras, centradas sobre todo en el glande. La corona o el frenillo estarían en el Top 5 de los puntos calientes masculinos y hay que tenerlo claro para volverlo loco de placer con la boca. Aunque sepamos que el pene es la zona erógena más potente, no es la única. Testículos, periné, inglés o incluso el ano, son puntos a los que hay que prestar atención durante la felación y estimularlos.

 

  • Abre la boca como si dibujaras una “O” con tus labios intentando proteger los dientes; eso sí, debe hacerse de un modo sutil y sensual (no resulta nada sexy que parezca que no tengamos dentadura, ¿sabéis?) Importante: ¡los dientes no están invitados a la fiesta! A no ser que en algún momento quieras darle un pequeño y juguetón mordisco, un roce demasiado brusco les hará daño. Los mofletes deben meterse hacia dentro; esta postura te ayudará a la hora de realizar succiones durante la felación y no tener que estar moviendo la cabeza arriba y abajo para que el pene entre en tu boca. Deja que el pene se vaya deslizando en ella y, a medida que se vaya introduciendo, ve realizando pequeñas succiones –como si absorbieras aire- en cada una de las porciones que entren. Utiliza extra de lubricación –y si es de sabores, mejor- para que la sensación sea más suave para él y tú disfrutes de nuevas sensaciones y aromas.

 

  • Además de con la boca, con tus manos también puedes hacer virguerías. Utiliza dos dedos: el dedo índice, corazón y el pulgar. Si coges el pene con la mano entera, no tendrás espacio para estimular con la boca. Presiona fuertemente la base del pene o muévelos a lo largo del tronco. La mano debe ir sincronizada con los movimientos de tu boca; si con la boca realizas movimientos lentos, y con la mano, rápidos, será un absoluto y auténtico caos.

 

  • ¿Cómo saber si le está gustando? La comunicación siempre es necesaria durante el sexo. Pídele que te diga qué le está gustando y qué le gustaría que le hicieras. Estate atenta a sus reacciones: un gemido más alto, la expresión de su cara o algún espasmo en sus piernas te indicará que vas por buen camino…

 

  • Lo que hace que una felación sea espectacular es tu ACTITUD y tu disposición. Eso es lo que marcará la diferencia, no lo dudes. Cuando practiques una felación, tienes que disfrutar tanto o más que tu amante. Si lo haces con desgana, demasiado rápido y sólo por él, por mucha y buena técnica que tengas, no funcionará. Siéntete poderosa. El sexo oral es una de las pocas prácticas en la que tienes el total control del placer de tu compañero; eres tú la que le haces llegar a las estrellas. Tiene que ser una experiencia erótica para los dos, recuerda. Por eso, intenta estar lo más cómoda posible –si en la postura en la que estás te da un calambre, no te lo pasarás bien- y disfruta de las sensaciones que estás experimentando en tu boca, en tu paladar. Contémplale y disfruta de sus expresiones. Cuanto más excitada estés, más dispuesta, generosa e imaginativa estarás. Y más empeño pondrás, eso seguro. Por eso, busca también tu propio placer antes y durante la felación.

 

  • Fantasea y piensa sobre cómo quieres que sea este momento, lo que te gustaría hacerle a tu pareja, sus reacciones, sus gestos, suspiros… Todo el escenario. También te servirá para tener más repertorio e imaginación y para alimentar el deseo. De vez en cuando hazle partícipe a él: un mensaje, una nota, una foto… Cuéntale lo que estés pensado para generar una expectación, que es el afrodisiaco más potente que existe. Y durante, y si te apetece, estimúlate a ti misma con las manos o con un vibrador (las manos quizás las tengas ocupadas); o que él, si la postura lo permite, te toque y te masturbe.

 

 Mireia Manjón

Mireia Majón es sexóloga y directora adjunta de Sex Academy Barcelona

 

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