Películas eróticas y dramatismo

A menudos pacientes y alumnos me piden que les recomiende películas eróticas –que no pornográficas- para ver a solas o con sus parejas. Lo que buscan realmente son películas normales con alto contenido erótico. Quieren incluir ese tipo de pelis en su vida cotidiana para erotizar sus vidas, descubrir cosas nuevas, aumentar su repertorio de fantasías y de prácticas sexuales… Parece sencillo, ¿verdad?

Cuando me pongo a pensar y hago memoria, me vienen a la cabeza títulos como Lucía y el Sexo, Las edades de Lulú, Lolita, Eyes Wide Shut, Instinto Básico, Nymphomaniac, Nueve semanas y media, Juegos Salvajes, Último tango en París, Emmanuelle, Ken Park, Historia de O… Todos ellos son grandes clásicos. Y todos ellos tienen, además de sexo, algo en común: el drama.

Infidelidades, incesto, engaño, mentiras, violencia, depresión, ansiedad, psicosis, miedo… Todos estos elementos son el núcleo central de los argumentos de estas películas. El sexo es el hilo conductor con el que los personajes se relacionan y viven sus experiencias. Y lo hacen desde la angustia, el temor, la inseguridad…

En estas películas hay grandes escenas eróticas. Muy buenas, de lo mejorcito. Son escenas que excitan al más pintado. Pero también crean una sensación amarga pues… suelen estar llenas de dolor. Uno se encuentra en la situación en la que no sabe si excitarse o echarse a llorar. Incluso aparecen pensamientos contradictorios pues ¿está bien excitarse cuando hay tanto malestar de por medio?

Muchas de esta películas recrean fantasías: la del incesto, la de la violación, la de la infidelidad… Por tanto, no es malo excitarse con ellas, pues son fantasías que se quedan en nuestra imaginación, no tenemos por qué llevarlas a la práctica. Hasta aquí, bien.

Lo que me sorprende es que no existan películas en las que el sexo se viva con libertad, de manera saludable y placentera. No hay personajes que disfruten del sexo de manera positiva. Todos lo viven siempre con un toque dramático (a veces es mucho más que un simple toque). El modelo de relaciones sexuales que nos muestra el cine es tortuoso y nada saludable.

¿Por qué no encontramos películas en las que el sexo sea algo positivo, sin más? ¿Por qué no hay películas alegres, comedias incluso, llenas de escenas eróticas? Entiendo que el drama y los argumentos enrevesados venden mucho… pero esto segura de que una película que de buen rollo con escenas eróticas sería muy pero que muy bien recibida por muchísima gente.

Porque cuando estás un viernes por la noche en casa y quieres ver una peli picantona te apetece quedarte con buen sabor de boca, no quedarte hecha unos zorros, medio cachonda y medio compungida. Lo que apetece es divertirse, reírse, masturbarse, acostarse con tu pareja.

La alternativa es ponerse una peli porno, pero estas carecen de argumento y de interés para mantenerte frente a la pantalla una hora y media. Sería estupendo que la industria del cine se pusiese a escribir guiones de películas con las que podamos excitarnos y erotizarnos sin sentir a la vez un nudo desagradable en el estómago. Si sabéis de alguna ¡no dudéis en recomendármela!

Ana Lombardía. Psicóloga, sexóloga y responsable de Sex Academy Madrid

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