¿Por qué mi pareja no me entiende?

Lo cierto es que tanto hombres como mujeres somos diferentes. Podemos compartir ciertos aspectos de nuestra vida, pero la comunicación es algo en lo que no estamos de acuerdo.

Imaginemos por un momento que los hombres están formados por ladrillos azules, y las mujeres por ladrillos rosas. Si observáramos con detenimiento a cada uno de ellos, nos daríamos cuenta de que cuentan con matices. No son claramente azules o rosas. Algunos hombres tienen tonalidades rosas, al igual que algunas mujeres, azules. Esto es lo que nos hace totalmente diferentes, únicos. Sin embargo, en cuanto a la comunicación, debemos tener en cuenta varios patrones que suelen repetirse. Eso sí, siempre dejando clara la diversidad y la peculiaridad de cada persona. ¿Cómo se comunican los hombres? ¿Y las mujeres?

Muy sencillo.

Los hombres deciden entablar una conversación cuando tienen una finalidad. Por ejemplo, quedar para ver un partido de fútbol, tomar unas cervezas, o salir un fin de semana. Su contenido no es emocional, es completamente funcional. Las mujeres, por su parte, asumen el diálogo como una forma de desahogo. Por ejemplo, pueden hablar durante días de un asunto que no tiene solución. Lo único que quieren es hablar, darle mil vueltas y pensar en voz alta. Su contenido es muy emocional, pudiendo ser a veces funcional.

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Si un hombre se comunica de manera funcional y una mujer de forma emocional, ¿qué puede suceder? Pues que muchas veces no se comprendan y los conflictos aparezcan.

Ellos no entienden por qué ellas hablan de un problema que no tiene solución. No dejan de aportar diferentes opciones, pero ellas siguen con el mismo tema. Esto genera frustración en los varones. Por su parte, las mujeres no entienden por qué ellos no hablan de lo que les preocupa. Su comunicación suele ser más emotiva por lo que si un hombre se cierra completamente a expresar sus sentimientos, ellas terminan angustiadas. Si por el contrario, son ellas las que deciden contar sus preocupaciones, tampoco comprenden la respuesta del varón. Como comenté en el punto anterior, los hombres buscan soluciones, cuando ellas solo quieren que las escuchen.

Después de esto, podemos comprender cómo muchas relaciones entran en conflicto. Para tratar de solucionarlo ambos tienen que ponerse en la piel del otro y llegar a un punto intermedio. La mujer deberá disminuir su diálogo externo con su pareja, mientras esta intenta escucharla y comprenderla sin dar soluciones. Puede proponerse una media hora al día. Pasado este tiempo pueden realizar una actividad que les interese, como cenar juntos o ver una película. Esto ayudará a la parte funcional masculina.

En algunas ocasiones las relaciones de pareja pueden no ser sencillas, por lo que es conveniente encontrar el equilibrio.

 

Raquel Graña. Sexóloga y colaboradora de Sex Academy Madrid

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