Porno vs Sexo Real

Foto_post_diferencias PornoLa pornografía es un potente recurso que sirve como estímulo para avivar nuestra vida sexual, fomentar fantasías eróticas,dar rienda suelta a la imaginación y aumentar el deseo sexual.

A pesar de ello, existen muchos mitos alrededor del sexo que hemos ido instaurando a partir de lo que nos muestra este tipo de películas, por lo que es fundamental tener en cuenta que la pornografía es ficción y que pocas veces se ajusta con la realidad.

A menudo, no contamos con un modelo sexual adecuado con el que aprender, ya que la educación y los mensajes que nos han ido transmitiendo acerca de la sexualidad no siempre han sido los más apropiados para poder vivirla de una manera sana y libre. Debido a ello, muchas personas conocen la sexualidad mediante el porno,que se ha convertido en un modelo de referencia sexual para mucha gente. En la pornografía predominan mitos y estereotipos de género y nos suele dar una imagen reducida y distinta de cómo es el sexo en la vida real: cuerpos atléticos, posturas complicadísimas, gemidos en todo momento sin ningún tipo de comunicación, orgasmos explosivos, y casi siempre aparecen los mismos roles (hombre dominante – mujer sumisa).

Es esencial cuestionarnos que lo que estamos viendo en pantalla se aleja de la realidad, ya  que si no lo hacemos, todo ello puede afectar a nuestra manera de vivir la sexualidad provocando dificultades, frustración e insatisfacción en las relaciones íntimas cuando las expectativas generadas no se cumplen.

Si bien es cierto que durante estos últimos años, la industria pornográfica cada vez ha ido diversificando y ajustando más el porno a la vida real,todavía queda mucho trabajo por hacer.

Algunas diferencias entre el porno y el sexo real:

  • Son actores: Las personas que se dedican al cine porno están protagonizando un papel y les pagan por actuar. Su objetivo principal es entretener al espectador, ofrecerle un espectáculo y poder llegar a excitarlo sexualmente.En la vida real, se practica el sexo para disfrutar y compartir placer, comunicando lo que nos gusta y lo que deseamos al otro, y creando así momentos de intimidad.
  • La duración: En el porno parece que la duración es un requisito indispensable para dar y obtener más placer. Debemos saber que la duración observada es ficción, ya que en las relaciones sexuales el tiempo puede ser muy relativo y depende en gran medida de factores de cada una de las personas.
  • Excitación a todas horas: Los protagonistas tienen ganas todo el tiempo y están dispuestos al sexo en todo momento. La realidad es que somos seres humanos y no tiene por qué apetecernos siempre.
  • Visión de la sexualidad muy centrada en los genitales:La industria del cine se centra esencialmente en prácticas que incluyen los genitales. La sexualidad no debería reducirse exclusivamente a los genitales, sino ir mucho más allá. Tenemos un cuerpo repleto de zonas erógenas dispuestas a proporcionarnos placer con una caricia, un beso, un buen masaje…
  • La depilación del vello púbico: En el porno los genitales suelen estar completamente depilados.La falta de vello puede ser fuente de excitación para algunas personas, pero para otras, puede resultar poco atractivo. La depilación es una elección. No hay que olvidar, que el vello púbico es una barrera natural y cumple una función protectora contra las bacterias y virus por lo que ayuda a prevenir las infecciones.
  • La poca estimulación del clítoris:En la pantalla, las mujeres alcanzan el clímax en cualquier posición y con escasa o nula estimulación del clítoris. Si bien es cierto que muchas mujeres experimentan el orgasmo sin estimulación del clítoris, muchas otras necesitan su estimulación. Es importante saber que el clítoris es un gran receptor de las sensaciones por lo que incorporar su estimulación durante las relaciones sexuales potencia el placer de la mujer.

mentiras del porno

  • Eyaculación masculina: En este tipo de películas observamos que los hombres suelen eyacular en el rostro de la mujer, en su barriga, en sus senos, en las nalgas, etc. La realidad es que a muchas mujeres les puede resultar excitante pero a muchas otras les resulta poco agradable e incómodo.
  • Eyaculación femenina: En el porno todas las mujeres logran la eyaculación femenina y eyaculan en cantidades desmesuradas. Lo cierto es que no todas las mujeres provocan el squirting, y las que lo hacen, no suelen eyacular siempre en estas cantidades.
  • El sexo anal: Parece que sea una práctica casi imprescindible y que a todas las mujeres les guste el sexo anal. En la vida real, hay mujeres a quien les gusta y otras a las que no. El ano es una zona muy sensible por lo que el sexo anal es una práctica que requiere una adecuada estimulación y lubricación, además de mucha confianza.
  • La utilización del preservativo:Los actores pasan revisiones médicas constantemente en las que se realizan analíticas y test de salud. En la realidad, debemos usar medios de protección ya que si no estaríamos expuestos seriamente al contagio de numerosas infecciones.
  • El lenguaje:Generalmente, en el porno solemos encontramos un lenguaje muy obsceno y machista. Es importante saber que este tipo de lenguaje puede ser muy excitante siempre que los dos miembros estén de acuerdo y hayan acordado en utilizarlo durante sus relaciones sexuales, ya que si no puede resultar ofensivo.

El objetivo principal del porno es hacer disfrutar al espectador y hacerle pasar un buen rato tanto a solas como en pareja. Aun así, es esencial tener en cuenta estas diferencias y no tomarnos las películas pornográficas como un único modelo sexual educativo.

Aquí os dejo un vídeo que ilustra y explica con simpáticas metáforas gastronómicas las diferencias entre el porno y el sexo real:

 

 

Mar Puigmartí

Mar Puigmartí es sexóloga y colaboradora de Sex Academy Barcelona

 

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