Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000 (Sexo en lugares públicos)

Mira que la vida es caprichosa. En plena adolescencia, cuando un morrocotudo cóctel hormonal imploraba revolución a nuestros cuerpos y descubríamos el abanico de posibilidades y placer que ofrecía la vida, resulta que eran escasas las ocasiones en las que podíamos estar a solas con la pareja en un entorno privado, íntimo. No quedaba más remedio que aprovechar aquellos espacios públicos que se cruzaban en nuestros caminos para dejarnos llevar por la pasión, no viviéndolo como una situación morbosa, si no estrictamente necesaria. ¿Y ahora? Ahora que disponemos de un techo y una cama para disfrutar de los placeres del sexo (o, a malas, de un hotel baratito que nos podamos permitir), nos excita que nos puedan pillar infraganti… Qué cosas. 

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Sexo al aire libre, en los probadores de una tienda, el cine, un parking mal iluminado, el coche, la oficina, una piscina pública, en el baño de un restaurante o discoteca, un ascensor o en el hueco de las escaleras… Opciones infinitas para el/la exhibicionista en potencia que todos llevamos dentro. Y el morbo de todas ellas radica en la posibilidad de ser pillados, de estar haciéndolo en un lugar «prohibido» donde si nos descubren, viviríamos un momento de lo más comprometido. Que nos moriríamos de la vergüenza, vaya.

 

Aquí os dejo algunas recomendaciones para disfrutar al máximo de estas experiencias y no ser descubiertos, ¡si no es lo que queréis!

 

– Si actúas de manera sospechosa, eres culpable. No te delates a ti mismo/a con la actitud, así que intenta actuar con la mayor naturalidad posible.

– En lugares al aire libre: ten cuidado y elige bien el sitio, sin riesgo de ser pillado/a por familias que estén preparando un picnic, runners o animales curiosos. Ten en cuenta también que la orilla del mar puede resultar muy romántica para las películas, pero lo cierto es que terminas con tu cuerpo (orificios incluidos) expulsando arena durante varios días.

– Vestidos, faldas y ropa interior que se pueda retirar a un lado con facilidad serán tus grandes aliados. No es necesario ponerse un modelito específico, pero sí puede hacer la experiencia algo más cómoda. Resumiendo: es bueno utilizar ropa accesible.

– Siempre decimos que una sesión de besos, caricias y preliminares diversos es lo recomendable, pero aquí el tiempo corre en nuestra contra. Cuanto más tardes, más probable será que pase alguien y te pille, así que ve directo/a al grano.

– ¡Usa condón! Evitarás la higiene postcoital de rigor. Eso sí, recógelo una vez hayas acabado… Un buen caco no deja pruebas del delito.

– Si quieres que tu encuentro pase desapercibido, no es el momento de venirse arriba poniendo caras y gritando a pleno pulmón, aunque tampoco hace falta ser inexpresivo… Un término medio es lo mejor.

oficina– ¿Trabajas mucho y hasta tarde? Un polvo sobre la mesa sería la mar de excitante y ayudaría a descargar la tensión de toda una jornada laboral, lo veo claro. Pero cuidado con las cámaras de seguridad. Y quien dice en el trabajo, dice en cualquier otro lugar donde pueda haber alguna. Recuerda, ¡Gran Hermano nos vigila!

– Este es un tema muy serio. Procura que no te pille la policía o puedes tener problemas. De veras. Según el país en el que te encuentren manteniendo relaciones en la vía pública, puede llegar a ser un delito.

No todo es la penetración, también estamos cansados de decirlo, así que no solo se considerará sexo en público al coito en sí. ¡Tóquense bajo una mesa, en un vuelo transoceánico o utilizad un juguete con control remoto! ¡Tóquense mucho!

– Importante es también contar con un plan de escape. Si estás con un grupo, en un lugar repleto de gente o saliendo de un baño, hazlo con sigilo y disimulo. Recompuesto/a y como si nada hubiera pasado. Revisa maquillaje, arréglate el pelo, que la camisa esté bien abotonada y cuidado con la bragueta abierta…

– Por último, lo más importante. Evita las situaciones en las que tu placer pueda resultar incómodo u ofensivo para los demás. Si te pillan, que sea «consentido» por la otra persona. Hay zonas para practicar dogging y las personas que acuden saben que es posible que sean observados.

 

En fin, ya lo decían Los Inhumanos: «Qué difícil es hacer el amor en un Simca 1000»… ¡Ahora pon en práctica todas las recomendaciones y a disfrutar, mujeres, hombres: a disfrutar!

 

Mireia ManjónMireia Manjón es sexóloga y directora adjunta de Sex Academy Barcelona.

 

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